• 28/diciembre/2009 •

Navidad: humanidad y duda

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

«Dame Certidumbre la posibilidad de la Duda»

(Sergio Rodríguez Aranís, Poeta Chileno)

«El poder proviene de la imaginación. Nada se ha creado sin imaginación,

ningún problema se ha superado sin imaginación.

Quizás no siempre estemos en lo correcto, pero tener razón no es lo más importante.

Decirlo sí lo es.

Nuestra contribución puede detonar una idea en alguien más,

y esa idea puede brindarnos la más bella de las revelaciones»

(Elizabeth Hilts, Escritora Estadounidense)

No soy ninguna hereje, pero mientras más pasan los años, más me cuestiono, y ésto es uno de los mejores regalos que me ha dado Dios… cualquiera sea su sexo, su raza, su color de piel, o su simple materia creada ante la fe, opino que la capacidad de ver las historia (que nunca sabré si es real o leyenda, pues la Ciencia me lleva por una senda, y la Fe por otra totalmente distinta), no creo que, al menos El, o Ella, tengan motivo alguno para enojarse, y mucho menos para mandarme un castigo.

Si Dios me dio la virtud de la imaginación, por algo fue, y sé que mis preguntas (la mayoría sin respuesta cierta), le harán reír desde donde quiera que se encuentre.

Pues bien… si alguien me critica o se molesta, que se las arregle directamente con Dios, pues yo, tal como ustedes, soy su creación, y si me envió a este mundo, fue precisamente para cuestionar lo que muchos jamás cuestionarían. Sin embargo aquel Dios (macho o hembra, imperfecto de seguro si nos hizo «a su imagen y semejanza») será capaz de entender mis preguntas, aunque no obtenga ninguna certeza. Después de todo, El o Ella, es la parte de nosotros que sabe lo que en realidad nos importa y qué es lo que queremos… claro que no nos entrega nada fácilmente, sino a punta de pruebas y acertijos que debemos resolver con todas las virtudes, dones y defectos con los que nos envió a esta tierra.

Todos somos distintos, pero es común nuestra ascendencia… ¿de dónde venimos? Esa es mi primera pregunta… y aquí pienso en Adán y en Eva. Pero cuando la ciencia y la razón llevan mis riendas, mi primer cuestionamiento es ¿por qué, si fueron los primeros seres humanos, se les expulsó del paraíso? No creo en aquel asunto de la serpiente y la manzana… pienso que tal vez fue un error de Dios que castigó el pecado de la carne por no existir entre ellos el sacramento del matrimonio… pero ¿si no había nadie más? ¿quién iba unirlos en tal «sagrado vínculo»?.

Luego pienso en sus hijos, Caín y Abel, los únicos descendientes de esa humana pareja… ¿acaso fue el incesto lo que llevó a perpetuar la especie? Difícil, pero asi dice la Biblia Católica, que pocas veces acepta cuestionamientos.

Es entonces cuando prefiero pensar que Dios nos hizo peces y desde ahí evolucionamos hasta convertirnos en humanos… Darwin sería entonces el único apostol que dió con la realidad más creíble.

Al referirme a Nochebuena, y saltándome muchos pasajes, me remito al nacimiento de un judío en un pesebre de Belén. Su madre, de nombre María, fue preñada (se supone) por el «Espíritu Santo», enviado por el mismísimo Dios… sin embargo, la niña, de apenas dieciséis años, humilde y de poca educación, estaba ya casada con un carpintero llamado José, que no sé si por un asunto de fe o por un amor tan sacro hacia ella, nunca se planteó la posibilidad de un engaño que lo encasillara de cornudo (¡¡qué gran hombre fue aquel que la aceptó pese a la increíble historia con que se justificó su preñez!!!). José fue un macho de tomo y lomo, que amó como pocos llegar a amar a una mujer…

¿Sería cierta entonces la historia del Arcángel Gabriel?… ¿Algún macho de hoy sería capaz de creer? Opino que no, aunque no dudo que muchos hombres de verás, sí aceptarían -por amor- recibir como esposa a una mujer ya preñada con semilla ajena.

Y si María era la esposa de José, ¿sería cierto que ella fue siempre una virgen? Tampoco lo creo, pues hubiese sido un castigo para el más puro de los amores… ¿tuvieron más hijos? Nunca lo sabremos. Lo cierto es que una noche como hoy, esa jovencita, en un pesebre de Belén, parió un niño que supuestamente Dios puso en su vientre «por obra y gracia» de quién sabe quién.

El pequeño judío, recibió el nombre de Jesús, y mi siguiente pregunta es ¿por qué si tengo tantos y admirados amigos judíos, no sé de ninguno que se llame Jesús? Me resulta curioso, pero alguna razón ha de haber. Lo mismo me pregunto respecto del Judaísmo como Religión… ¿por qué Jesús, si era judío, nunca fue primordial en tal fe?

Juro que no pretendo hacer crítica alguna, sino manifestar mis dudas con todo el respeto que merecen quienes puedan ayudarme a entender lo que, para mí, hasta ahora, por ignorancia y pereza, resulta inexplicable.

Sigamos -aquí debo decir «sigo»- … Si Jesús fue hijo de Dios, por qué amó a María Magdalena (ya todos sabemos quién fue y cuál fue su oficio antes de entregarse a él… la más santa entre todas las putas, o quizás la más puta de todas las santas. ¿Se amaron? Yo creo que sí. ¿Tuvieron hijos? Yo pienso ¿y por qué no? Entonces me pregunto ¿qué parte se nos oculta de la historia?

Por otra parte, y aquí sé que resultaré chocante, algo que realmente ha llegado a quitarme el sueño, es intentar comprender por qué un Dios (para algunos «perfecto»), fue capaz de convertirse en una suerte de «parricida» (qué me perdone el propio Dios, pero según cuenta la Biblia, fue El quien decidió entregar la vida de su hijo a un «sicario» llamado Poncio Pilatos, para que -según la leyenda- esa muerte fuera una especie de salvación para la humanidad perdida.

Qué triste me parece, pero sé que todo en la vida tiene una doble lectura… yo quisiera quedarme con la más hermosa de las versiones, pero soy humana y si vine enviada por ese mismo Dios a la tierra, insisto, fue El, o Ella (nunca lo sabremos), quien me otorgó la capacidad de cuestionar, reflexionar, imaginar, y creer en los pasajes que yo misma invento, para acercarme a un Ser Supremo más humano y cercano, como para creer que de verdad es mi creador, como la vida de su hijo fue sacrificada por mi salvación, aunque, también por humana, me niego a creer que María siempre fue una virgen, castigada a no disfrutar del amor que le brindó aquel carpintero que la aceptó pese a lo increíble de la versión.

Hoy celebro el natalicio de un hombre… un hombre cuya locura fue tan mágica como para mantener su nombre como sacro a más de dos mil nueve años, desde que fue parido como un humano más, que quién sabe por qué, fue llamado Hijo de Dios…

¿Mi última duda? ¿Por que dicen los Católicos «En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo»? ¿Es que acaso esa madre fue exiliada de la historia por hembra, preñada por «obra y gracia» por un designio de Dios? ¿Fue eso la que la arrancó tan brutalmente de su máximo protagonismo? ¿O fue María una pecadora por el simple hecho de ser mujer pese a haber parido al niño que hasta hoy se conoce como Jesús, Hijo de Dios, Profeta y Mesías, Salvador de la Humanidad?

¿Qué ocurrió entonces? No sé, pero quise compartir mis cuestionamientos, en esta noche en que celebro un parto más que un cumpelaños, porque en el fondo, sin uno no existe el otro… ¡¡¡VIVA ENTONCES LA MADRE, EL PADRE, EL HIJO, EL ESPIRITU SANTO Y ESE CARPINTERO TAN PURO QUE ACEPTO LO INCREIBLE POR UN AMOR QUE FUE TAN SANTO COMO PARA PERMITIR QUE LA HISTORIA FUERA PERPETUADA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS!!!

1.- Dios puede ser hombre o mujer, y en cualquier caso, su maravilla y santidad radica en su divina imperfección.

2.- Jesús nació humano, como cada uno de nosotros… ¿por qué negarse entonces a cualquier versión sin que perdamos su imagen de Mesías?

3.- No olvidemos a María ni a María Magdalena… todas somos hijas de Eva (Lilith no me agrada, disculpen).

4.- ¿Adán fue creado con barro? Lo dudo, como dudo que Eva haya sido creada con una de las costillas de ese hombre, que es tan padre de la humanidad como los peces que menciona Darwin en su propia teoría.

Entonces ¡¡¡GRACIAS JESUS POR HABER NACIDO HUMANO!!!

Pero ¿qué dudas tendré para el próximo Año Nuevo?

El gran gatillador ya está claro… mi amigo Andrés Wiche, (Teólogo y Consultor), dirigente de la ONG Por un Chile Responsable, que, en la Población Yungay, en Santiago de Chile, ayuda a los niños en riesgo social, me dijo que: «Espíritu en hebreo es «Ruah» y es FEMENINO. Fue traducido al griego como «Pneuma», que es NEUTRO». No sé si es casualidad, pero…

¿Y SI DIOS FUERA MUJER? (lo estudiaremos)

Deseando a ustedes las más Felices Fiestas,

Loreto Ibáñez Fontan.

Publicado: 27/12/2009

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