• 05/agosto/2010 •

Operativo Mayachka

<b>Wirna Gutierrez</b><br>Estudiante de Derecho Universidad de Chile.

Wirna Gutierrez
Estudiante de Derecho Universidad de Chile.

Un grupo de personas han decidido ser la voz de una de las especies más típicas de nuestras costas, y que hoy se encuentran en la mira de los pescadores, los lobos marinos.

Su meta es una sola: defender a los lobos marinos amenazados por el sector pesquero y político, quienes los sindican como los responsables de la baja pesca, de producir daños en las artes de pesca, y en ocasiones incluso de atacarlos.

La realidad, nos dice el Equipo Pro lobo, es otra. La sobreexplotación de recursos marinos, el alto nivel de contaminación producido por la pesca industrial (principalmente la pesca de arrastre que causa graves daños al equilibrio marino) y una errónea política pública, que cada año aumenta las cuotas de pesca, son las verdaderas causas de la merma en la pesca artesanal. Y no los lobos marinos.

Se dice que existe una sobrepoblación de esta especie, no hay ningún estudio que avale dicho argumento. Algo similar ocurre respecto de que los lobos entran a las redes de los pescadores y “roban” (como si pudieran robar lo que por derecho les pertenece) parte de su captura. Cerca del 80% dicen ellos, no más del 2% sostiene un estudio.

¿Saben cuál es su fuente? ¿Saben de dónde obtienen esos datos? De los dichos de los pescadores. ¿Qué legitimidad tienen esos argumentos? Al menos a mí, me suena a que ellos son juez y parte. Y que sus propios intereses, unidos a los económicos y políticos, primaron por sobre el bienestar de los lobos, por sobre el equilibrio marino; necesitaban un chivo expiatorio. Otro rompe los platos, pero los lobos marinos los pagan. Y a un precio muy alto: su propia vida.

El Equipo Pro Lobo, no está dispuesto a aceptar este negocio, en donde todos perdemos, salvo unos pocos (las grandes pesqueras quedan impunes, suponemos, sin certeza de ello, que los intereses políticos se mantienen indemnes) Ya es hora de que alguien represente los intereses y necesidades del ecosistema, de la flora y fauna que compone nuestros océanos. Haremos todo lo posible, por evitar el alzamiento de la veda del lobo marino. Apelaremos a sus conciencias, a las normas morales que la Carta de la Naturaleza de la ONU invoca. Es hora de actuar, es hora de ser la voz de los sin voz, de pararnos de frente a la injusticia. De evitar a toda costa el daño al ecosistema. ELLOS NO ESTAN SOLOS. Nosotros damos en tierra la batalla que ellos no pueden dar. Nosotros velaremos por que puedan seguir nadando libres y seguros por nuestras costas.

Todos sabemos que la matanza de esta especie sólo colaborará en la agudización del desequilibrio del ecosistema marino. No estamos dispuestos a quedarnos callados, a fingir que no nos importa. Haremos todo, absolutamente todo. Y si nuestros legisladores no escuchan nuestro llamado, y alzan la veda, usaremos la Carta de la Naturaleza, para legitimar nuestras acciones. El único límite que reconoceremos es: no causar daño a ningún ser vivo en el proceso. Todo lo demás está permitido.

Los lobos están alertas, nosotros también, ¿y tú?

Wirna Gutierrez.

Publicado: 05/08/2010

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