• 25/octubre/2009 •

Porque ME-O no es confiable

<b>Jacinto Gorosabel</b><br>Ex Presidente Nacional de la Juventud UDI. Colaborador Comando Presidencial de Sebastián Pinera.

Jacinto Gorosabel
Ex Presidente Nacional de la Juventud UDI. Colaborador Comando Presidencial de Sebastián Pinera.

Hace casi 3 años el entonces diputado socialista, Marco Enríquez-Ominami, presentó un proyecto de ley para despenalizar el aborto en Chile. En aquel momento, ME-O comparaba la situación de hecho que representa el aborto clandestino con la necesidad de controlar perros, diciendo: «como hay muchos más perros peligrosos en Chile que muerden muchos más niños, dicen, hay que hacer una ley para que estos perros tengan tales dispositivos de seguridad’… ustedes no se imaginan la cantidad de mociones que se hacen cargo para legislar de datos de la realidad» (La Tercera, 15-11-2006).

El domingo 18 del presente mes, en una entrevista en TVN, el periodista Mauricio Bustamante le pregunta a ME-O si está a favor del aborto, ante lo cual el abanderado responde textualmente: «a favor de la vida, contra la muerte, contra el aborto. Pero sí a favor de modificar el Código Penal, art. 344 (penaliza el aborto) y le puse un inciso, una ley que yo ya presenté…», pero entonces, ¿cómo se puede estar en contra de un delito (aborto) y proponer despenalizarlo?. ¿Cómo se puede estar a favor de la vida y considerar que el aborto es un hecho normal?.

¿Tendrá que ver esta evidente contradicción con la reciente publicación de una encuesta de la UDP-Feedback (revista Que Pasa, 16 octubre) que revela que el 88% de los jóvenes chilenos están en contra del aborto?. ¿Así ejerce su liderazgo el denominado «fenómeno político» y candidato presidencial?.

Esta grave contradicción de Enríquez-Ominami deja en evidencia que su estilo de hacer política no se diferencia mucho del que tanto critica, esto es, el estilo de los políticos de viejo cuño, acostumbrados a adaptar sus discursos en función de lo que quiere oír el público. ME-O dice estar: «a favor de la vida, contra la muerte, contra el aborto” pero esta afirmación es completamente falsa, porque a renglón seguido él mismo admite que propuso despenalizar el aborto. Si un político es capaz de hacer juegos de palabras con el derecho humano más importante que es el derecho a la vida, ¿qué se puede esperar de él?, ¿qué confianza podemos tener en un candidato que, con tal de ganarse la simpatía del electorado, es capaz de intentar borrar con el codo lo que escribió hace 3 años con la mano?.

Recordemos que Enríquez-Ominami también cayó en otra contradicción cuando, durante el debate presidencial en TVN del pasado 23 de septiembre, recordó la famosa frase del Papa Juan Pablo II “los pobres no pueden esperar”, en circunstancias que hace 3 años dijo que “aborrecía profundamente a Juan Pablo II” (11 de abril 2006, Las Ultimas Noticias). ¿O también habrá cambiado de opinión al respecto, como dijo haberlo hecho acerca de la chilenidad y los símbolos patrios?: “Amar esa bandera asquerosa y el escudo que es espantoso y los símbolos patrios” (revista Cosas, 19 septiembre 2004). También dijo en esa entrevista que sólo va a las fondas “por oportunismo y por utilitarismo cuando hay que hacer campaña. En una fonda sólo veo votos, el resto me parece una pila de curados. Lo que han inventado las fondas, es ‘coma mierda y páselo bien”.

Asimismo, hace unos años, Enríquez-Ominami decía de la Presidenta Bachelet: «La única vez que escuché a Bachelet hablando de temas como la redistribución de la riqueza fue opinando algo sumamente torpe e idiota». Sin embargo, ahora dice ser su admirador y continuador de las políticas sociales que la mandataria ha impulsado.

A ME-O, como le ocurría frecuentemente al Presidente Pinochet, sus asesores y cercanos deben salir cada cierto tiempo a “matizar” o explicar sus dichos. Incluso hemos visto, a propósito de sus declaraciones antichilenas, cómo apareció su madre tratando de justificar la vergüenza que ME-O sentía de ser chileno y sus ganas de ser italiano. Ahora leemos en El Mercurio que su padre adoptivo también da la cara por él, intentando explicar qué fue lo que quiso decir el abanderado o qué es lo que actualmente piensa realmente.

Y, este es el punto, ¿quién puede afirmar con seguridad qué es lo que piensa y siente realmente ME-O?, ¿frente a quién estamos?, ¿frente al ME-O que detesta la chilenidad y aborrece profundamente a Juan Pablo II o ante el que dice haber madurado?.

¿Es ME-O abortista aunque diga, al mismo tiempo, que es “partidario de la vida”?. ¿A cuál de los dos ME-O votarán los chilenos?, ¿al diputado socialista dueños de las polémicas declaraciones de hace apenas 3 años o al aparentemente moderado candidato presidencial?.

Con razón alguien se preguntaba: ¿Quién es verdaderamente ME-O?. Probablemente ni él lo sabe con certeza.

Jacinto Gorosabel.

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