• 28/julio/2009 •

Primera ley de protección animal en Chile. 14 años de tramitación: sufriendo hasta el final

<b>Patricia Cocas</b><br>Fundadora y presidenta de ProAnimal Chile. Representante en nuestro país de Global Task Force. Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas. En proceso de finalización de Magíster en Gestión y Planificación Ambiental de la Universidad de Chile.

Patricia Cocas
Fundadora y presidenta de ProAnimal Chile. Representante en nuestro país de Global Task Force. Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas. En proceso de finalización de Magíster en Gestión y Planificación Ambiental de la Universidad de Chile.

Quien iba a pensar que lo que parecía una auspiciosa reunión en el Palacio Ariztía, el año 2003, con el objeto aprobar un proyecto de ley protección animal, dejaría al descubierto la ausencia absoluta de voluntad política del momento, que se traducía, contradictoriamente en “un proyecto de ley de desprotección animal”, proceso que luego tardaríamos largo tiempo en revertir, cambiando, de paso, el rumbo de mi vida en los últimos 6 años.

Efectivamente, el año 2003, ciertos parlamentarios, convocaban a proteccionistas y organizaciones varias al Palacio Ariztía, para aprobar con carácter de urgencia, la “Primera Ley de Protección Animal en nuestro País”. Lo que los mismos parlamentarios no explicaban, era que dicha ley, en aquel momento, despenalizaría el maltrato y la crueldad animal en Chile, sancionada como Delito en nuestro país, desde el año 1874.

Dispuesta a colaborar solicité la iniciativa legal, para saber que es lo que estaría apoyando. Al investigar sobre el tema, supe lo que significaría, lo que me hizo imposible ignorar tremenda situación, que entre otros gravísimos puntos incluía, el dejar sin ningún tipo de sanciones todo tipo de establecimientos que comercializan con animales, como circos, zoológicos, clínicas, locales de compra y venta de mascotas, etc.además de excluir de la aplicación de las leyes a las autoridades de salud, abriendo la posibilidad del exterminio masivo e indiscriminado de animales, cosa no permitida a esa fecha.

Así es como nació ProAnimal Chile, para revertir la dramática situación de este proyecto de ley, sin saber que con el tiempo vendrían todo tipo de demandas y trabajos en las áreas más diversas. Al inicio con el apoyo de pocas personas, amigos, proteccionistas, quienes entendieron que la situación era inadmisible y creyeron en la posibilidad de generar un cambio, hasta lograr el apoyo no sólo de organizaciones de todo Chile, sino también de diversos organismos internacionales.

De esa forma,se inició un largo proceso de trabajo y negociaciones con el gobierno, y sus Ministerios de Justicia, Agricultura, Salud, Segpress, y una participación permanente en el proceso de tramitación del proyecto y en las comisiones de medio ambiente de la Cámara Baja y el Senado.

Finalmente, luego de muchas negativas y de las situaciones más extrañas, logramos no solo revertir la situación sino obtener un proyecto de ley que significaría un gran avance.

El primer semestre de este año, estando a pasos de la aprobación final del proyecto, debido a ciertas situaciones, insólitamente se decidió iniciar desde cero la tramitación del proyecto, cosa que casi logra infartarnos. Finalmente se logró un acuerdo político, entre el Senado, la Cámara de Diputados y el Ministro de la Secretaría General de la Presidencia, para aprobar el proyecto con todo lo obtenido hasta la fecha, y con trámite de suma urgencia, con el objeto de evitar que nuevamenteeste fuese mutilado.

Es así como esta semana luego de largos años de trabajo, se logró aprobar el último trámite y despachar del parlamento el proyecto de ley que se transformará en nada más y nada menos que la Primera Ley de Protección Animal en Chile, la cual incluye:

-Sanciones para el maltrato y crueldad con animales en hasta 3 años de cárcel.

-Educación obligatoria en el respeto y protección hacia los animales, en los programas formales de educación, desde primero a cuarto medio.

-Finalmente la obligación de las autoridades a atacar las causas de la sobrepoblación de animales, realizando un control integral y ético de la sobrepoblación existente, que incluya la esterilización masiva, campañas educativas de tenencia responsable, registro de animales etc.

-Se establecen condiciones de tenencia responsable.

-Regulaciones y sanciones orientadas a evitar condiciones de maltrato y el deterioro de la salud de los animales en establecimientos como circos, zoológicos, lugares destinados al espectáculo con animales, clínicas veterinarias, locales de compra y venta de mascotas, hospitales y clínicas veterinarias, lugares de hospedaje, actividades de adiestramiento, transporte de animales, y todo tipo de establecimientos que comercializan con diferentes especies.

-Prohíbe laexperimentación con animales en colegios y regulación de actividades deestaíndolecon el objeto de evitar el sufrimiento de estos.

-Creación de un comité de bioética. Etc

Sin embargo, como era de esperar, este proceso presentaría dificultades hasta el último instante. Es así como en pleno trámite final de aprobación, (sin siquiera haber alcanzado a festejar), el Ministro Viera-Gallo, entre excusas, intenta explicarme lo inexplicable: el Gobierno evalúa enviar un veto, desentendiéndose del acuerdo pactado, con el objeto de rebajar las penas al maltrato y crueldad animal, ya aprobadas.

Irónicamente uno de los inicios de esta batalla fue precisamente con el Señor Viera-Gallo, en ese entonces Senador de la República, quien promovía en el parlamento la eliminación del carácter de delito al maltrato y crueldad animal. Hoy justo en el momento de la promulgación del proyecto, lo volvemos a encontrar, ahora como Ministro de la Secretaría General de la Presidencia, facultado a vetar.

Por eso cuando los animalistas me apodan “Srcatch con su nuez”, no me queda más que reír y decir que al igual que la pequeña ardillita de la Era Glacial, no habrá nada en el mundo que nos gane esta nuez.

Patricia Cocas

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