• 23/septiembre/2019 •

Producto Final

Durante la última década de siglo pasado, se hacía notoria la gran necesidad de interactuar con mayor precisión sobre temas como cambios en el modo de entender el trabajo, pero también se hacía aún más reveladora la necesidad de decir cuándo empezar en concreto con tales iniciativas. Ya cerca de cumplirse 30 años más evidentes de nuevas tecnologías, por cierto que el avance sobre soluciones tanto en procesos como seguridad en tal sentido, muestra que quedan mucha cosas por hacer al respecto.

La pregunta sigue siendo si se están tomando decisiones que de verdad estén transformando o simplemente estamos estancados en una ideología algo peligrosa, si además estamos hablando de cómo participar de estos cambios en un contexto mundial y que se pueda decir con claridad que el avance ya llegó con altas expectativas. A decir verdad, es una tarea no sencilla, aunque de ello se pueden sacar muchas conclusiones en el camino que indique, por suerte, dónde está el real problema para recién manifestar un avance concreto en lo que signifique mejor preparación para nuevos desafíos. En materia de competencia, las normativas internacionales nos enseñan que es un asunto objetivo.

Inversión activa

Lo primero que eventualmente podría evaluarse es la disponibilidad de hacer cambios a través de inversiones que signifiquen en el camino mejoras que, de por sí mostrarán un prometedor desempeño en la forma de entender el beneficio, compensando de partida los costos comprometidos que siempre, por lo demás, es de alta sensibilidad para cualquier organización que requiera de claridad para avanzar siquiera en una idea que haga concientizar esta buena oportunidad para evitar problemas de reconocimiento como operador válido en una etapa cada vez más minuciosa, no solo desde sus inversionistas, por sobretodo aquel consumidor más actualizado.

Materias Primas

Hoy podemos darnos cuenta de cómo las naciones y sus recursos naturales se están viendo cada vez más valorados, sino con alta demanda en términos de buscar más provecho hacia la productividad y desde esa forma, entender un desarrollo más activo con resultados no solo en el ámbito económico, mayormente político. Eso tiene un significado que demuestra en lo inmediato que la variable de valor de los mismos, sea un tema que se instale con mayor precisión en un plazo no mayor y que la efectividad en los avances, tales como el tecnológico, esté obligada a tomar otro tipo de iniciativa y finalmente pueda modificar el mercado que lo sustenta.

Investigación

El sorpresivo auge modernizador ha dado fuertes impulsos a la ciencia, del cual la investigación en todos los ámbitos deja en evidencia el gran favor que a ello le hace. Sin duda que esto podría incluso despertar nuevas formas de estudiar y avanzar con mayor objetividad asuntos que hasta hoy solo se limitaban a la teoría. Esta reacción intelectual hace que muchas de las materias que se están presentando en distintos rubros, deban de algún modo corregir sus formas y mejorar mucho más el camino a transformar profesionales con solución inmediata.

Competencia

El cambio tecnológico es una fuerte excusa para generar competencia, claro que estamos hablando de algo que sea dentro de un ámbito en la mejora de los servicios disponibles al consumo. Ello indica, por cierto, que para ajustarse a esa realidad, mejor tomar medidas que simplifiquen lo que hasta ahora es un asunto que todavía debe sufrir reparos. Por ejemplo, la gestión pública, el acceso a bienes y servicios, la seguridad de la información. Son aspectos que, si bien ya se han instalado en la opinión pública, lo mejor es saber que ello va a decir con sus resultados, si los avances están siendo bien entendidos o no.

Socio Estratégico

Para naciones, empresas y consumidores. Las buenas noticias que trae la modernización, es crear instancias de acuerdos sin límites y con mayor cobertura de influencia, incluso, internacional. Ello claro, dando a entender la necesidad empírica de adaptarse a cambios que serán una prueba que crecerá para todos los actores, con el objetivo de lograr distintos niveles de desarrollo, productividad, confianza en los mercados y gestión geopolítica. Una mirada rápida podría indicar que la industrialización será uno de los elementos que tendrá mayores efectos, tanto en calidad y destreza medioambiental.

Las capacidades que existen hoy en día para lograr cambios gracias a la modernización y tecnologización en el contexto de desarrollo y mejora en la calidad de vida de la ciudadanía, se han transformado en algo que para muchos parecía un asunto lejano. La verdad que la posibilidad de alcanzar mayores y mejores resultados, es prácticamente posible. Así entonces, lo que hace la innovación es ampliar el campo laboral y no reducirlo, es decir, reduce el trabajo generando mayor productividad y aumenta el empleo captando más talentos. En consecuencia, mejorando los resultados frente a una alta demanda y con mayor determinación.

 

Mauricio R Gallardo
/WebDSign – @mgcconsultingcl

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