• 20/agosto/2009 •

¿Qué busca Chávez?

<b>Jorge Sanz Jofré</b><br>Analista Internacional, Profesor de Geopolítica, Magíster en Ciencias Militares, Doctor © en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Local por la Universidad de Castellón, España

Jorge Sanz Jofré
Analista Internacional, Profesor de Geopolítica, Magíster en Ciencias Militares, Doctor © en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Local por la Universidad de Castellón, España

Hace unos días en una entrevista para un canal de televisión y, a raíz de la promulgación de la Ley de Educación en Venezuela, manifesté que el Presidente Hugo Chávez era un déspota dentro de un Estado absoluto, lo que creó algunos silencios que pueden tener variadas interpretaciones.

Como es necesario hacerse cargo de los dichos y, mas allá de lo que pudiera sugerir la Real Academia Española de la Lengua, en Ciencia Política el concepto de déspota según Hegel esta referido a un gobernante que ejerce el poder sin intermediarios[1] y agregué que lo hacía dentro de un Estado absoluto que es una definición técnica respecto de una organización que concentra y centraliza el Poder y lo ejerce sin respetar o sin considerar las organizaciones intermedias. (Recordemos que el Presidente Chávez, por ejemplo, ha ordenado, al Comandante en Jefe del Ejército, movilizar tanques a la frontera con Colombia a través de su programa de radio)

La nueva Ley de Educación de Chávez va en ese orden de cosas y contiene aspectos que, desde la mirada de una democracia, son preocupantes, por ejemplo:

Artículo III: «A partir de la vigencia de la presente Ley, la Patria Potestad de las personas menores de 20 años de edad será ejercida por el Estado a través de las personas u organizaciones en que este delegue facultad».

 

Artículo IV: «Todo menor de edad permanecerá al cuidado de sus padres hasta tanto cumpla la edad de de 3 años, pasados los cuales deberá ser confiado para su educación física y mental así como para capacidad cívica, a la Organización de Círculos Infantiles organismo que por esta Ley queda facultado para disponer la guarda y cuidado de la persona y ejercicio de la Patria Potestad de estos menores».

Si a estos dos artículos le agregamos algunos otros aspectos de este socialismo del siglo XXI veremos que conforman una figura curiosa que es necesario observar:

El Estado se hace cargo de los niños para su educación; el Estado se reserva para sí la formación de los profesores; el Ministerio de Educación puede cerrar los medios de comunicación (es decir, no hay otra información fuera de la oficial), la reelección permanente de Chávez está autorizada por la constitución, la oposición, si bien crece está controlada, la comunidad educativa se modifica e incorpora a ella a lo que conocemos como Consejos Comunales con un rol de «agentes de educación» con el deber de contribuir con el proceso educativo lo que la transforma a la comunidad educativa en un foro político.

Sumemos.

La oposición estaba generando algunos problemas y ya el alcalde de Caracas es opositor por lo tanto, la capacidad que mostró Chávez al comienzo de su primer gobierno de arrasar en las elecciones está, al menos, en cuestión. Con estas medidas se asegura que los electores que se incorporarán al padrón electoral en los próximos años, tengan una formación chavista o “bolivariana” y le aseguren los votos para perpetuarse en el Poder y para que él y su proyecto de Estado socialista bolivariano se sitúen en la historia de Venezuela al nivel del sueño de Bolívar y la Gran Colombia.

Jorge Sanz Jofré.


[1] Bobbio Roberto, Estado, Gobierno y Sociedad; por una teoría general de la política, Ed. Fondo de Cultura Económica, duodécima edición, 2006, pp. 160

Relacionados: