• 03/noviembre/2010 •

Responsabilidad Penal de las Empresas: Un Desafío Urgente

<b>Francisco Mena</b><br>Director Ingeniería Comercial Universidad San Sebastián.

Francisco Mena
Director Ingeniería Comercial Universidad San Sebastián.

Uno de los hitos importantes para Chile en el ámbito mundial fue su ingreso a la OCDE, lo que obliga a los países que suban sus estándares en el ámbito institucional, legislativo y presupuestario, incluso en materias estadísticas. Esta incorporación significó considerar la necesidad de modificar la legislación de la empresa chilena, incorporando la nueva Ley de Responsabilidad Penal de las personas jurídicas.

El 2 de diciembre de 2009 comenzó a regir la ley 20.393 que establece la responsabilidad penal de las empresas en los delitos de lavado de activos y financiamiento de actividades ligadas al terrorismo y cohecho. La ley busca lograr sanciones disuasivas, eficientes y con proporcionalidad a aquellas que sirvan de estructura, directa e indirecta, para la comisión de los delitos anteriormente señalados. Las sanciones penales van desde multas y prohibición de celebrar contratos con organismos del Estado, hasta su disolución, con sus consecuencias patrimoniales y laborales.

A nueve meses de su entrada en vigencia, es generalizado su desconocimiento tanto al nivel de trabajadores como de ejecutivos, avalado por una medición realizada por el IV Barómetro de Valores y Ética Empresarial ejecutada por Generación Empresarial (2010) donde se consigna que el 73% de los trabajadores no la conoce y que un 55% de los ejecutivos no está familiarizado con sus efectos. Además, el estudio revela que muy pocas empresas reconocen haber tomado las medidas que recomienda esta normativa legal. Por otro lado, sólo el 38% de los trabajadores encuestados detecta habitualmente incoherencias entre los valores que la empresa difunde y toma como propios aquellos que se realizan en la práctica.

Otra arista es su impacto en las PyMEs, ya que no todas se encuentran con la capacidad de invertir en nuevas implementaciones de sistemas de control. Una solución podría ser la conformación de una cadena de responsabilidad donde pequeñas empresas sean amparadas por otras de mayor tamaño, que contratan sus servicios y compran sus productos y así fortalecer la transparencia preventiva.

Es urgente buscar las formas más eficientes de implementar y dar a conocer al interior de las organizaciones esta ley ya que muchas veces se exacerban los éxitos tanto de trabajadores como de empresarios, con diferentes tipos de premios, dejándose de lado el cómo se llega a serlo, de qué forma y con qué medios.

Francisco Mena.

Publicado: 03/11/2010

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