• 22/marzo/2011 •

Resultados del Simce de Educación Física

<b>Sergio Carrasco Cortés</b><br>Académico de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Sergio Carrasco Cortés
Académico de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Los bajos resultados obtenidos a través de la aplicación del Simce en educación física no deberían extrañarnos, puesto que ha sido un tema que se debate cada vez que se recibe información de las universidades que imparten la Carrera de Educación Física, instituciones que investigan sobre el tema -como la Sociedad de Medicina del Deporte- y el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos, entre otros. De tal manera, que no es un problema nuevo la baja condición física de nuestros escolares.

Tener información objetiva y actualizada del problema nos permite, aprovechando la preocupación de las autoridades, tomar decisiones que ataquen directamente el problema y no quedarnos en las buenas intenciones y comentarios del hoy para olvidarlos mañana. Creo que los aprendizajes correspondientes a la motricidad no deben considerarse separados del desarrollo holístico de la persona. Se sugiere incorporar al diagnóstico del Simce un cuestionario que nos entregue información de los hábitos de vida saludable y de práctica de actividades físicas sistemáticas, en el entendido de que las horas de educación física en la escuela no son en absoluto suficientes para enfrentar los problemas de sobre peso y obesidad que, como ya se ha demostrado, se proyectan hacia la hipertensión (riesgo cardiovascular) y diabetes.
Medidas a corto plazo: aumento de las horas de educación física de 2 a 4 distribuidas en la semana; incorporación de programas de vida saludable que desarrollen una cultura nutricional y una cultura de práctica sistemática de la actividad física; capacitación a los profesores generalistas de primero a octavo básico en relación a metodologías en la asignatura de educación física que sean dinámicas, lúdicas, atractivas y que señalen teórica y prácticamente las ventajas y beneficios de la actividad; información permanente a padres y apoderados de los beneficios de la motricidad activa en oposición al sedentarismo.
Finalmente, la promoción de la actividad física y el estilo de vida saludable en los estudiantes, no es sólo responsabilidad de la asignatura de educación física, todos somos responsables, nuestros propios hábitos de práctica sistemática de la actividad física deben ser revisados, los beneficios se logran a través de una práctica diaria y no a través de teorías.

Sergio Carrasco Cortés.

Publicado: 22/03/2011

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