• 27/septiembre/2010 •

Simce en Educación Física

<b>Alejandra Moffat</b><br>Directora Pedagogía Educación Física Universidad San Sebastián.

Alejandra Moffat
Directora Pedagogía Educación Física Universidad San Sebastián.

SIMCE… nombrada evaluación, temor en las escuelas, inquietud de los padres, presión para los profesores, expectativa por conocer los resultados… ¡Son tantos los comentarios que circulan en el medio educativo respecto al SIMCE!

Hoy hemos agregado una nueva variable: SIMCE en educación física.

¿Se debe evaluar la asignatura de educación física?, ¿Dónde quedan las diferencias individuales, del privilegio y derecho de realizar actividad física?. Son preguntas que no hace mucho estaban en el tapete. La discusión quedó abierta.

Hoy la educación física escolar DEBE ser calificada, se controlará el rendimiento de las escuelas, mediremos la educación física escolar. La interrogante es si al evaluar la resistencia cardiorespiratoria (caminata de 6´), la potencia muscular (test de abdominales y dorsales) y la flexibilidad (prueba de flexibilidad de la cadera) efectivamente se está evaluando el real objetivo de las clases de educación física.

Quisiera rescatar la orientación de la educación física y la actividad física en el mundo contemporáneo. Desde hace ya tiempo que la actividad física no sólo tributa beneficios físicos. Se ha comprobado que esta actividad está directamente relacionada con la salud y la calidad de vida de las personas. Otorga, además, beneficios psicológicos y sociales a quienes la practican, variables que le otorgan un lugar mucho más relevante en la vida y proyección del hombre como ser social y protagónico de su desarrollo.

¿Podemos entonces medir con un test de resistencia, una prueba muscular y una de movilidad articular, como hechos aislados, la calidad de vida o el aporte de la clase de educación física a la salud y calidad de vida de nuestros escolares?

Es un planteamiento pobre considerar sólo estas variables para evaluar la clase de educación física. Optar por este enfoque tiene un claro sesgo y es un planteamiento basado en una idea obsoleta.

Es innegable que la evaluación es un instrumento muy valioso en la Educación, entrega indicadores de fortalezas y debilidades para orientar las prácticas futuras. La evaluación en educación física y en la Educación en general puede considerarse un acierto, pero lo que sí deberíamos medir y mejorar es la calidad del desempeño de quienes son responsables de promover hábitos alimenticios sanos y estilos de vida saludables en los niños y en la escuela. Sólo así la clase de educación física conseguirá -sin necesidad de evaluar el rendimiento de sus alumnos- modificar las estadísticas de sedentarismo y obesidad que hoy tenemos en Chile.

Alejandra Moffat.

Publicado: 27/09/2010

Relacionados: