• 23/agosto/2010 •

Sobre el milagro y la Fe (mineros chilenos están vivos)

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

-«¿Nunca dejarán de suceder las Maravillas?

Preguntó Alicia al conejo llevándose el dedo índice a la boca»

(Alicia en el País de las Maravillas, Lewis Carroll)

¿Maravilla?, ¿Impacto?, ¿Sorpresa?, ¿Incredulidad?.

Juro que no tengo (ni encuentro) palabras para explicar lo que siento tras la noticia que hoy nos hace felices, no sólo a chilenos, porque, el trascendido es tal, que sin aventurar, tengo certeza que significa una suerte de señal divina para todo el mundo.

Y es que, si bien, el simple hecho de escuchar una BUENA Noticia, es en sí una Maravilla, la palabra no me alcanza. El Impacto también es parte del mar de sensaciones, así como la Sorpresa que no se queda atrás. Y claro, la Incredulidad (primera que se me vino a la cabeza), trajo detrás, aunque prefiero decir «al Frente», casi «setecientos metros» de palabras que ni siquiera ahora sé bien cómo hilvanar.

Pero lo mío es lo mío, y tras contarles un poco mi propia vorágine personal (pues muy irónica y bruja seré, pero jamás podré renegar -ni yo ni nadie- que, mal que mal, pertenezco a la especie humana), ya estoy un poco más ordenada.

Almorzaba yo junto a mi adorable «tropa familiar» (compuesta por «tuyos» y «míos», y esperando, como siempre que jamás llegaran «nuestros»), cuando en un boliche de calle Franklin, el típico televisor de modesto restorán, anunciaba la buena nueva… Los 33 chilenos atrapados en la mina San José, estaban vivos.

Casi me atoro con una espina de merluza frita en aceite saturado, y debo asumir que la Palabra Incredulidad se apoderó de mí. Fue cuando tomé un sorbito de pipeño, y me convertí en altoparlante para gritar ¡Están Vivos!. Obviamente todo el resto del público me miró con Sorpresa, y casi al instante todos dijeron ¡qué Maravilla!.

Nos quedamos pegados en la tele, pues el Impacto fue mayúsculo, pero poco a poco, fueron las mismas Palabras las que me hicieron volver en razón (sé que la tengo, por mucho que se dude).

Confieso que no lo creí. Incluso «despotriqué» contra lo que pensé era una «maquinación política», pero cuando en manos de Don Seba ví el papelito con seis palabras y un número, escritas en rojo, me convencí: «ESTAMOS BIEN EN EL REFUGIO LOS 33». Quedé paralizada, pero en cuanto a «pelos», pues se me pararon todos mientras cada uno de los reportes me convencía.

Pensé que deliraba; a estas alturas, y con familión incluido, comprenderán que un sorbito de pipeño, no me hace nada.

¿Saben qué me pasó? Lo que espera les haya pasado a cada uno de ustedes… Recordé palabras olvidadas como MILAGRO, FE, SEÑAL, DIOS, PATRIA, MAGIA, y no es que haya caído en delirio, pues a estas alturas son pocos los delirios que me faltan…

Creo que tras enterarme hoy que los 33 chilenos atrapados en la mina San José, cuya faena de rescate casi se suspende, luego que los estudios señalaran que sólo existía un 2 por ciento de posibilidades de encontrar con vida, me dieron poder para rato.

Los Milagros existen, y si existen los Milagros, es porque existe la FE; Es entonces cuando me detengo a plantear mi propio planteamiento… Si existe la FE ¿es porque existe DIOS? ¿o será simplemente que DIOS nos da MILAGROS para que entendamos que la FE es en sí el MILAGRO. Creo que esa es la señal recibida… Dios hizo el domingo el primer Milagro, y lo hizo de la mano de la Ciencia; la Ciencia la hizo el Hombre… por eso creo que el segundo Milagro, el que será real, vendrá en tres o cuatro meses, cuando el Hombre, guiado por la Ciencia, y recobrada la Fe, se dé cuenta que los Milagros son un asunto de «Step by Me»: Y si los 33 mineros están vivos, y lo supimos hoy a través de las palabras que escribió uno de ellos en un simple papel, vuelvo a creer que las Palabras son Magia, y están vivas… los Milagros son cosa de Dios, pero quienquiera sea «Dios», nos necesita en «mano a mano»

.

Respecto de la Incredulidad, es otro asunto, pero aquí estoy yo para confesarme:

-La semana pasada, de mi boca emanó un «rosario» completo cuando leí las declaraciones de Piñera diciendo que «el rescate también estaba en manos de Dios». No le creí ni en bajada, pero como soy hembra de honor, hoy reconozco que si él lo dijo con FE, hoy comprobé que era yo la errada.

-Qué quieren que diga… mil disculpas por no tener la Fe suficiente como para creer la Buena Nueva en primera instancia, pero ¿saben qué pasó? Es que cuando escuché al Presidente entregando la «información oficial», no pude evitar recordar un antiguo papelón: Mi comentario fue «Ná de raro que este gallo diga que hubo comunicación con los mineros… total, si Longueira habló hace un par de años con Jaime Guzmán…».

-Pero puedo seguir, porque la primera vez que, a través del televisor, ví el papelito (prueba en sólo siete Palabras de la Fortaleza de los 33 mineros), fui tan bruta que incluso comenté «capaz que lo haya escrito Hizpeter después de sus últimas declaraciones en una revista de couché». Hoy, pido perdón, por bruta y por incrédula… y si bien Mr, Hinzpeter «ná que ver», fui yo misma quién hizo la mala relación (¡¡perdóname Hinzpeter tú también!!).

-Y aquí, seguro me censuran, pero no pierdo la FE, ya que, si en el primer momento CNN se cayó, al publicar en su sitio la noticia con el fondo de la Bandera de Perú, pido perdón de rodillas porque, pese a todo, lo bueno (que los mineros estén vivos), y lo malo (que el rescate sólo pueda concretarse entres o cuatro meses con todo el riesgo que conlleva), lo que más me costó creer, es que justamente el mismo día haya fallecido Don Eduardo, el papá de nuestra Primerísima Doña Cecilia Morel (¡ni les cuento cada uno de los rollos que me pasé!)… aquí pido perdón de guata, lo juro.

En fin. Mi modesta opinión es que si Dios hizo el primer Milagro, fue para que nosotros, unidos en la Fe, entendiéramos que en nuestras manos está conseguir que se concrete el segundo… y ojala eso ocurra en menos de tres o cuatro meses.

***¡¡Y encima ganó Colo Colo!!! NO PUEDO ESTAR MAS HAPPY… ¿mañana el té sabrá más dulce y la marraqueta estará más crujiente? ¡¡¡Mucho más!!! MAÑANA EL TE ME VA A CAUSAR DIABETES Y LA MARRAQUETA CAPAZ QUE ME APAREZCA BAJO EL BRAZO.

Con la Fe absolutamente recuperada,

Saluda felizmente a ustedes,

Loreto Ibáñez Fontan.

Publicado: 23/08/2010

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