• 14/junio/2017 •

Sólo 20% de quienes cotizan en AFP hacen Ahorro Previsional Voluntario (APV) para mejorar futuras pensiones

<b>Jaime Torres</b><br>Gerente de Segmento Vida Individual en Confuturo

Jaime Torres
Gerente de Segmento Vida Individual en Confuturo

En el último tiempo, todos hemos sido testigos de la discusión país respecto de la realidad de las pensiones que reciben nuestros jubilados y de las que recibiremos en el futuro quienes actualmente trabajamos. Y si bien es cierto pueden existir muchas opiniones de cómo mejorarlas o cuáles son las razones que explican que no sean las que se esperaban, hay consenso en que la vía más directa para incrementarlas es aumentar el ahorro de las personas para su retiro.

En un país donde sólo se cotiza por el 10% de los ingresos (en el sistema antiguo era el 20%, al igual que en los países del OCDE), con las expectativas de vida más altas de Latinoamérica (80 y 85 años para hombres y mujeres, respectivamente), y con importantes lagunas previsionales, se hace indispensable tomar consciencia sobre la necesidad de ahorrar más.

No obstante, cuando se revisan las cifras del ahorro voluntario de los chilenos para su jubilación, vemos un panorama poco alentador. Pese a los importantes beneficios tributarios que existen para incentivarlo, sólo 1 de cada cinco personas que cotiza en las AFP cuenta con una cuenta de APV. Si tomamos como base toda la fuerza laboral del país, prácticamente sólo 1 de cada 10 chilenos ahorra adicionalmente para su jubilación.

De los 8 millones 700 mil personas activas que trabajan, 5 millones 500 mil cotizan en la AFP, y de estas últimas sólo 1 millón 100 mil tienen APV. Sus ahorros promedio en estas cuentas, sin embargo, les permitirían incrementar sus pensiones en no más de $20.000 mensuales si se jubilaran hoy.

Mirando las pensiones que se proyectan con el sistema actual, podemos ver además que la necesidad de hacer APV no se limita sólo a las personas con ingresos sobre el tope imponible, sino que se extiende todos quienes cotizan en el sistema. La tasa de reemplazo (cuánto representa la pensión sobre el promedio de ingresos de los últimos 10 años) se estima en torno al 50% para quienes están bajo el tope imponible (la gran mayoría de los chilenos), en circunstancias que la tasa esperada cuando se creó el sistema era del 70%.

En ese contexto, es importante visualizar que cuanto antes se comience a ahorrar para la jubilación, mayor es el impacto. Por ejemplo, una persona que desde los 25 años ahorra un 5% adicional de sus ingresos en un instrumento de APV, puede mejorar su pensión en alrededor de un 50%.

Por lo tanto, el APV se convierte en un instrumento fundamental para mejorar las pensiones, el que además otorga importantes beneficios tributarios, como obtener por parte del Estado un aporte del 15% de lo ahorrado anualmente (con un tope de 6 UTM), en el régimen A, o descontar hasta UF 600 anuales de la base de ingresos afectos al impuesto Global Complementario, en el régimen B.

Además, este instrumento, a diferencia de la cotización obligatoria donde el dinero no se puede retirar hasta el momento de la jubilación, permite hacer retiros anticipadamente para enfrentar cualquier emergencia o necesidad financiera.

Si bien el APV ha crecido en forma importante desde su salida hace más de 10 años, sigue siendo todavía marginal y tiene mucho por abarcar. Hoy es prioridad crear conciencia entre los trabajadores para que utilicen esta herramienta e incrementen sus pensiones futuras, aprovechando de paso todos los beneficios fiscales y tributarios disponibles.

 

Jaime Torres
Gerente Segmento Individual de la Compañía de Seguros Confuturo

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