• 09/julio/2019 •

Transformación digital por convicción

Transformación digital por convicción

Ariel Vidal
Director Académico en Digital Business de The Valley

<b>Ariel Vidal</b><br>Director Académico en Digital Business de The Valley

Ariel Vidal
Director Académico en Digital Business de The Valley

En los últimos 4 años el entorno en el que se realizan los negocios en Chile, de cualquier rubro y tamaño, ha cambiado drásticamente, integrando elementos tecnológicos que hasta hace poco se consideraban exclusivos para compañías como Google o Amazon. El gran tema es que el escenario ha cambiado mucho más rápido de lo que lo están haciendo las empresas, por lo que una vez más la clave está en el proceso de toma de decisiones de las altas direcciones. Si no entienden que, si no se suman a la economía digital, y a lo que significa preparar a sus compañías y personal en ese lenguaje, se van a quedar fuera de la manera en la que se hacen los negocios hoy.

Esto no es algo que va a pasar después, en 5 o 10 años, esto es algo que sucede ahora mismo. Las marcas tradicionales, que tienen definida su forma de hacer las cosas ‘como siempre las han hecho’, están obligadas a reaccionar. La transformación digital debe ser por opción. Una forma de hacerse cargo de este desafío es, por una parte, buscando perfiles de colaboradores que se adecúen a los tiempos. Pero existen dificultades concretas, ya que según el reporte “Prosperando en un entorno digital” presentado por la OCDE en mayo de este año, el 42% de los chilenos en edad de trabajar, carece de la preparación básica para enfrentar la economía digital. Una manera de enfrentar este desafío, y así lo plantean los expertos, es apoyar el proceso de transformación de quienes hoy son parte de las gerencias y equipos directivos. La necesidad de invertir en formación y entrenamiento de nuevos conocimientos y habilidades digitales es clave. Esta es la forma de avanzar en el cambio de la estructura mental de los profesiones y directivos de hoy.

No hay que perder de vista que la relación de los chilenos con la economía digital es cada vez más potente. Por ejemplo, el aumento del e-commerce, reflejado principalmente en eventos como los CyberMonday, han pasado de generar ventas por 3.300 millones de dólares en 2016 a una proyección de cerca de 6.500 en 2019. Por otro lado, están las plataformas de crowfunding, como Broota, que promueven la inversión en proyectos o start up, o Prilov, para la venta de ropa usada. Hay cientos de ejemplos de desarrollos locales que demuestran como la economía digital y colaborativa en Chile ha aumentado en los últimos 4 años. En lo que estamos al debe como país es en instalar una transformación digital real en todo tipo de compañías, pequeñas, grandes, públicas o privadas. Tenemos que actualizarnos de manera permanente y continua. Hablar de inversión en digital, probar, arriesgarnos para ver qué pasa. Integrar la digitalización a lo tradicional, para que no sea un cambio muy brusco para las personas.

Ariel Vidal
Director Académico en Digital Business de The Valley

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