• 05/noviembre/2010 •

Un nuevo centro Político Económico en América

<b>Diego A. Hernández Alvarado</b><br>

Diego A. Hernández Alvarado

A falta de dos meses para que termine el año del bicentenario en Chile, en materia internacional el gobierno ejerce presencia en la región por medio de la creación de un nuevo organismo, la denominada «bolsa andina». para contextualizar el desarrollo de este apartado es necesario comprender la formación de la Alternativa Bolivariana Para América Latina (ALBA), en la cual se encuentra el líder del socialismo del siglo XXI Hugo Chávez. Este eje tiene su clímax en la segunda mitad de la década y junto con el asenso al poder de Evo Morales, se ha podido materializar una de las ideas más ambiciosas de este grupo izquierdista en Sudamérica . La creación de un punto económico, político y social, conformado con el objetivo de crear una alternativa al sistema económico propendido por Norteamérica, el Acuerdo de Libre Comercio para América (AlCA), se establece entonces un nuevo sendero con algunas características propias.

Comenzando Por el factor económico, el ALBA ha desarrollado un subsistema concretado por medio de la creación de una moneda distintiva como el Sucre, el cual sería el sello diferenciador de esta propuesta. en materia política la alternativa se caracteriza por la ola izquierdista que ha llegado a la gran mayoría de los países en la región esta última década, pero adopta un punto en común a la hora de enfatizar sobre la oposición en la intervención Estadounidense sobre la política local. Por último, el fuerte de este organismo se encuentra en los nexos histórico-étnicos, ya que el fundamento de la unión se basa en la defensa, fortalecimiento y proyección de las comunidades indígenas que juegan un rol fundamental a nivel político, especialmente en esta segunda parte de la década, países signatarios como Ecuador, Bolivia, Venezuela y estados centroamericanos su fuente de legitimidad se encuentra enraizada en el apoyo indígena.

En cuanto a la mencionada bolsa andina, esta adopta los preceptos que rechaza la anteriormente mencionada ola izquierdista en la región, es decir, la negativa natural en la oposición a la propuesta política y económica de Estados Unidos. Los países que forman parte son Colombia, Perú y Chile. En detalle, Colombia tras un exitoso paso por la administración del ex presidente Uribe, avanzó de gran forma temas como la certidumbre política y control de las Narco guerrillas, es tarea de Juan Manuel Santos seguir con la cuestionada cercanía política con Estados Unidos, la cual ha llegado a materializar el posicionamiento de bases militares Norteamericanas en territorio Colombiano. Un ejemplo de avance es el caso de Perú, pese a reducir los niveles de inestabilidad política y social que aún persisten, en materia económica es un país de explotación potencial, donde el crecimiento económico va cada vez más en ascenso junto con el arribo y asesoría de políticas-económicas capitalistas. En cuanto al caso nacional, sin duda que la llegada del presidente Sebastián Piñera cambió el espectro y forma de mirar la política exterior de las dos décadas de gobiernos concertacionistas. Especialmente, pese a que los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet no se vincularon con las propuestas del ALBA, siempre mantuvieron un eje diferenciador en cuanto a la política económica de Estados Unidos, buscando ejemplos de crecimiento y desarrollo en otros Estados a nivel mundial, como lo son algunos casos de Europa. La administración actual por medio de esta adhesión ha demostrado la disposición en materia de política regional. A diferencia de un modelo como el de Lula Da Silva en Brasil y oposición directa al ALBA, Chile hoy conforma el sector más cercano a las recomendaciones políticas y económicas emanadas desde la superpotencia mundial actual, junto a dos estados como Perú y Colombia que ya son habitual en esta distinción.

En cuanto al análisis del desarrollo de la Bolsa Andina es menester señalar tres puntos relevantes. Referente a la revisión de la política regional, bajo un concepto de equilibrio de poder acotado a su acepción económica, el funcionamiento de la Bolsa establece un paralelo y eje de oposición directa a la propuesta Bolivariana, pese a que esta última opera hace más tiempo, el respaldo de la política Norteamericana proyecta y otorga certidumbre al desarrollo de los países en este proyecto. En segundo lugar, existen procesos internos en al interior de Colombia y Perú que actúan como factor de riesgo frente a la viabilidad de la Bolsa Andina, el presidente Santos se encuentra en un lugar privilegiado en cuanto al control de las FARC, pero es punto de incertidumbre constante que lo imposibilita de una participación activa a nivel regional. Perú es el caso más complejo, en suma a la inestabilidad política y social, la continuidad del diferendo marítimo con Chile provoca la atención en la dicotomía en lo que respecta a las relaciones político-económico. Por último, el análisis del centro económico actual en la región lleva a centrar la mirada en Brasil como referente de crecimiento del cono sur. La bolsa de San Pablo es la más importante en el subsistema regional, pero la Bolsa Andina es la principal exponente de las propuestas capitalistas, lo cual no indica que entren en confrontación, ya que la fiabilidad y proyección económica se encuentra del lado de Brasil, pero sin duda el desarrollo de este nuevo proyecto generará disposiciones y apreciaciones política importantes en la región.

Diego A. Hernández Alvarado.

Publicado: 05/11/2010

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