• 23/diciembre/2009 •

Varón de colegio particular pagado de la Región Metropolitana: El principal favorecido con la falta de equidad en Chile

<b>Rodrigo Vidal Rojas</b><br>Arquitecto Universidad de Santiago de Chile. Docteur es Lettres, Universite de Lausanne, Suiza Master en Diseno Urbano y Ordenamiento del Territorio, Universite de Geneve, Suiza. Master en Ciencias Sociales del Desarrollo, Universite de Geneve, Suiza. Di

Rodrigo Vidal Rojas
Arquitecto Universidad de Santiago de Chile. Docteur es Lettres, Universite de Lausanne, Suiza Master en Diseno Urbano y Ordenamiento del Territorio, Universite de Geneve, Suiza. Master en Ciencias Sociales del Desarrollo, Universite de Geneve, Suiza. Di

Desigualdad económica, centralismo regional y discriminación de género. Este tridente nacional, tristemente célebre, se confirma una vez más a través de la PSU. Por cierto, no necesitamos conocer los resultados de la Prueba de Selección Universitaria para saber que, en Chile, la diferencia de ingresos entre los que más tienen y los menos solventes es vergonzosa. Solo en Chile se pueden dar, por ejemplo, hechos tan lamentables como que mineros del cobre reciban millonarias retribuciones por terminar un conflicto de interés salarial, mientras se abusa con los jubilados negándoles todo reajuste de fin de año, simplemente porque el IPC fue negativo.

No necesitamos tampoco conocer los resultados de la PSU para constatar, a diario, que la expansión física y el crecimiento demográfico de Santiago, en desmedro de las regiones, ha alcanzado cifras que atentan contra todo esfuerzo de sustentabilidad ambiental, social y económica. Del mismo modo que la discriminación en contra de la mujer sigue siendo lamentable, a pesar de los avances logrados.

Sin embargo, todos esperamos, más con ilusión que con argumentos, que en alguna parte, algunas cifras muestren algún tipo de reversión de esta realidad aplastante que tiene a tantos ciudadanos sumidos en la depresión y en la desesperanza. Los resultados de la PSU fueron, en ese sentido, una nueva fuente de esperanza ilusoria, que generó en algunos de nosotros expectativas que se disiparon este fin de semana. Si observamos solamente el listado de los 354 jóvenes que obtuvieron puntaje nacional en alguna de las cuatro pruebas rendidas, es decir, que obtuvieron el puntaje máximo posible de 850 puntos, constataremos que el tridente antes señalado, una vez más, se confirma.

Respecto de la desigualdad económica, el colegio de procedencia de los 354 puntajes nacionales es un revelador clásico. 244 jóvenes (68,9%) provienen de colegios particulares pagados; 62 muchachos (17,5%) estudiaron en colegios particulares subvencionados y solo 48 de los 354 (13,6%) recibieron educación municipal gratuita. En otras palabras, por cada un egresado de enseñanza media municipalizada que obtiene puntaje nacional, 5 egresados de colegios particulares pagados logran el mismo objetivo.

En relación con el centralismo regional, 239 jóvenes (67,5%) egresaron de algún colegio de la Región Metropolitana. De los 115 restantes (32,5%), 39 provienen de la V y VIII regiones. Finalmente, las cifras en relación a la desigualdad de géneros son aún más preocupantes: 290 puntajes nacionales (81,9%) son varones.

Sintetizando, los futuros estudiantes universitarios provienen mayoritariamente de colegios particulares pagados (68,9%), egresaron en la Región Metropolitana (67,5%) y son varones (81,9%). Si tomamos en conjunto estas tres variables, para buscar este perfil tipo de puntaje nacional, constatamos que 140 jóvenes (39,5%) son varones, de colegios particulares pagados de la Región Metropolitana. Si buscamos el perfil contrario, es decir, damas de colegios municipalizados de alguna región distinta a la metropolitana la cifra es 0 (cero). Solo encontramos 9 casos si buscamos damas de colegios particulares subvencionados de regiones distintas a la metropolitana.

Dicho en castellano claro: en diciembre de 2010, en Chile, un varón que haya cursado sus estudios generales en un colegio particular pagado de la Región Metropolitana, y que además haya logrado un buen promedio de notas en la enseñanza secundaria (por sobre el 6,5, que es el promedio de notas de los puntajes nacionales 2009) tiene buenas posibilidades de ser puntaje nacional. Por el contrario, para una chica de colegio municipalizado, de una región distinta a la Metropolitana, aunque tenga excelentes notas, sus posibilidades de ser puntaje nacional tienden a cero.

Tampoco se trata de que lograr un puntaje nacional sea la gran meta. Solo el 0,12% de los 253 mil estudiantes que rinden la PSU lo lograrán. Para la gran mayoría de jóvenes la meta es obtener el puntaje adecuado que les permita ingresar a la carrera de sus sueños y obtener becas y créditos para financiar sus estudios. El problema es que las estadísticas reveladas por los puntajes nacionales constituyen una tendencia sintetizada de lo que ocurre con los alrededor de 27.000 mejores puntajes PSU que obtendrán Aporte Fiscal Indirecto (que es el aporte que entrega el Estado a cada universidad del Consejo de Rectores, por cada alumno de entre esos 27.000 que logran matricular). En esa franja, probablemente la participación de las mujeres aumente un poco, como también levemente las de las regiones. Sin embargo, las tendencias se confirmarán, excluyendo preferentemente a las mujeres, a las regiones y a los colegios municipalizados. Eso, que sabemos de antemano, explica la invasión de estudiantes en las universidades privadas, estudiantes que saben que sólo 1 de cada 5, lograrán un cupo en una universidad de prestigio del Consejo de Rectores de Chile.

Quisiera estar equivocado.

Rodrigo Vidal Rojas.

Publicado: 23/12/2009

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