• 10/agosto/2009 •

Viento del sur

<b>Ricardo Inalef</b><br>Werken Consejo Pikunche Autónomo.

Ricardo Inalef
Werken Consejo Pikunche Autónomo.

Hoy mi conversación no va dirigida al “gran capital” que detenta el poder y oprime a los pueblos a través de gorilas uniformados. hoy mi palabra no se gasta en políticos corruptos que avalan el crimen para mantener sus granjerías, hoy mi palabra no esta dispuesta para un modelo salvaje y depredador como lo es el modelo neoliberal que administra el actual gobierno wingka; hoy mi palabra te habla a ti hermana, hermano…

Y en primer lugar quisiera preguntarte… ¿cómo has estado?… ¿qué haces?… ¿cuál fue tu último sueño?…¿qué es de tu vida?…

Quiero saber de ti, de tu familia, de tu historia y la de tus ancestros… hoy hermana, hermano te quiero saludar y estrecharte en un abrazo fraterno…

Quiero contarte que allá en el sur, en la tierra en que nacieron nuestros abuelos y nuestros padres, el pueblo Mapuche se organiza, nuestra gente se levanta y lucha por recuperar esa tierra que vio crecer a tantos hijos de la nación Mapuche… una tierra que nos alimenta y nos entrega su fuerza desde tiempos inmemoriales, una tierra que es nuestra madre y cuya relación filial se expresa en la ternura morena que habita en cada uno de nosotros y la de nuestros hijos.

Sí, hermana… hermano… nuestra gente está luchando, y lucha porque nació en un territorio en donde anida la libertad, y la libertad suele proyectarse en sus brotes… como lo somos también nosotros, como lo eres tú, como lo es el pueblo Mapuche…

No se si te habían hablado de eso antes, no se si todavía anida tu espíritu ancestral en tus sueños… no se si todavía es tiempo para despertar. Probablemente, sabrás de las mentiras que nos enseñaron en las escuelas wingkas… y en eso no me voy a extender… hubiese deseado que te hablaran alguna vez de la nobleza del pueblo Mapuche, que te conversaran de su sabiduría, de sus conocimientos, de su vinculación con el cosmos y de su espíritu libertario… sí hermano mío, somos hijos de un pueblo que sabe a rebeldía.

«Nacimos libres y defendemos el suelo en que hemos nacido… apreciamos más la libertad que la vida… podeis inferir el horror que tenemos a la servidumbre«, decía el Toki Antupillan por allá por el 1593.

Esto es los que nos mueve, lo que nos anima, esto es por lo que luchamos y también es por lo que amamos. Son estos ancestrales preceptos, compartidos por nuestros “principales” ancianos y ancianas sabias los que han sido aquilatados y transformados en fundamento por nuestro pueblo durante cientos y quizás miles de años, los cuales han sido traspasados maravillosamente de generación en generación a través de la oralidad.

Pero tú también debes saber, que el pueblo Mapuche no ha trasformado estos dichos en su sabiduría solo por el hecho de manifestar nuestros sentimientos, sino que, solo se transformaron en nuestra sabiduría cuando estos dichos se transformaron en acción… nuestro conocimiento sólo es tal cuando lo transformamos en práctica… decimos los Mapuche

Esta lucha, hermana-hermano, responde al deseo de nuestro pueblo por ejercer la autodeterminación, esa que dice que las personas y los pueblos tiene el derecho de decidir por sí solos que es lo que quieren y hacia donde van.

Este derecho fundamental, ha sido violentado sistemáticamente por el wingka invasor, las transnacionales y los latifundistas, han contado desde siempre con la complicidad criminal de políticos corruptos y sin escrúpulos, las policías operan como su brazo armado en contra de nuestro pueblo, y los medios de comunicación accionan constantemente distorsionando la realidad para mantenernos ajenos y distantes.

Como veras, nuestro enemigo es poderoso y multifacético, se mimetiza y no da la cara, miente, tergiversa, asesina y corrompe.

Pero también, es enorme la fortaleza del pueblo Mapuche, y así ha quedado registrada a través de la historia, hombres y mujeres Mapuche han sabido dar cuenta de su amor por la libertad y por el derecho a seguir siendo lo que siempre hemos sido… Mapuche, gente de la tierra.

En 1641, el imperio más grande la época –el español- tuvo que reconocer la autonomía y la independencia de nuestra Nación, fijando límites fronterizos y aceptando nuestra potestad sobre un territorio determinado. De igual manera, lo tuvo que hacer el Estado chileno, en el año 1825, mediante un tratado que establece nuestra autonomía sobre nuestro territorio.

Sin embargo, como bien se sabe, el wingka ha sido incapaz de cumplir los acuerdos y permanentemente ha roto sus compromisos, no escatimando esfuerzos para ello, llegando a matar si es necesario.

Esta vez a quedado nuevamente demostrado, han asesinado a uno de los nuestros, a un Mapuche, Jaime Mendoza Collio es el nombre de nuestro hermano, pero no ha sido el único, también asesinaron a Alex Lemus y Matías Catrileo; estos crímenes no son sólo de ahora, debes saber que las órdenes de los militares chilenos que invadieron nuestro territorio eran que “se debía exterminar a los Mapuches”, según consta en las actas de la época (1850-1880)… pero no lo lograron.

De igual manera, no podrán hoy doblegar nuestra voluntad, podrán matar a muchos de los nuestros, podrán matar también nuestros bosques y destruir nuestros ríos… pero jamás podrán detener el newen que crece allá… en lo más íntimo de nuestro ancestral territorio.

Debo comentarte, que por aquellos lados –en el sur- la lucha crece y crece… cada vez son más las comunidades Mapuches que se suman por la libertad y la vida…

Mañana saldrá nuevamente el sol… y a partir de ese momento también despertará la nueva fuerza… aquella que nos entrega la tierra… aquella que es invencible…

Hoy cayó uno de los nuestros… un policía lo mató… mañana 10 nos levantaremos y así será una y otra vez….

Peukallal kompuche, Weuwain!!!!!

Ricardo Inalef

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