• 12/enero/2010 •

Vuelta de tuerca

<b>Aldo Cassinelli</b><br>Administrador Público y académico de la Universidad Central.

Aldo Cassinelli
Administrador Público y académico de la Universidad Central.

Derecha moderna, liberal y democrática, que tiene grandes probabilidades de ser gobierno, siendo un hito en la historia de América Latina, ya que Sebastián Piñera conjuga en su persona, además de representar a este sector el ser empresario, dos características que tradicionalmente habrían sido rechazado de plano por el electorado de cualquier país de la región.

El apoyo recibido por algunos artistas e intelectuales es sin duda una novedad para el mundo de la centro derecha, no sólo por el número de adherentes, sino por el peso de los mismos. Esto no ha sido fácil de digerir por los dirigentes y algunos partidarios de la concertación, sacando a reducir su lado más intolerante, baste leer los comentarios en los sitios donde Jorge Edwards publicó su columna donde expresaba su apoyo al candidato de la coalición por el cambio.

La capacidad de aceptación del otro en la diversidad parece ser mucho mayor cuando se tiene asegurado el poder, en caso contrario se transforma en un discurso vacío de contenido. Recordemos como fue tratado Marco Enríquez en su momento, hoy pretenden sumarlo, pero las descalificaciones fueron muy virulentas.

En las últimas semanas, varios de sus antiguos votantes han decidido cruzar a la otra vereda política, siendo victima de la práctica antes descrita.

En la misma línea, podemos señalar que el apoyo que el escritor peruano, Mario Vargas Llosa ha dado a Piñera va demostrando que la derecha tradicional y conservadora, por lo menos en la campaña, va mutando. El escritor fue un crítico de la dictadura militar vigente en el país y un abierto detractor del pinochetismo, que hoy sea una figura de la campaña muestra los grandes cambios que han operado en este sector.

Por el contrario, la concertación y su abanderado, tratan de polarizar la elección apelando a lo inmutable del padrón electoral, el cual se mantiene sin cambios relevantes desde el plebiscito de 1988.

El intento por aferrarse a la fractura del SI/NO de esos años es más una muestra de la incapacidad para leer y entender el futuro, esto ya les pasó con la falta de sensibilidad ante la irrupción de Marco, como ya lo señalamos.

El intento por cooptar a las figuras que apoyaron al díscolo candidato, más que hacerse cargo de las propuestas, que es lo que realmente lo llevó a convertirse en un fenómeno electoral, es otra de las muestras de la falta de identidad que tiene con el electorado nacional.

Sin embargo, debemos entender que la concertación es una máquina electoral y eso no lo ha perdido.

Aldo Cassinelli.

Publicado: 13/01/2010

Relacionados: