• 31/agosto/2010 •

Simce de Educación Física

<b>Sergio Carrasco Cortés</b><br>
Académico de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Sergio Carrasco Cortés
Académico de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Dentro de las medidas anunciadas por el Presidente Sebastián Piñera, en relación con el mejoramiento cualitativo de la educación en beneficio del desarrollo del deporte y la promoción de hábitos de vida saludable, se tiene como propósito evaluar la calidad de la Educación Física escolar, disciplina que en lo fundamental pretende el desarrollo integral de nuestros estudiantes.

Al respecto, me parece conveniente puntualizar que las variables consideradas en la propuesta de instrumento de medición (Simce de Educación Física), son de naturaleza cuantitativa, lo cual considera sólo una parte de los propósitos disciplinarios de la educación física.

Hoy en día la Educación Física tiene una misión integral del ser humano al cual contribuye a perfeccionar o a favorecer, a través de la motricidad. En este contexto, resulta importante para esta disciplina conocer el estado de desarrollo de valores y actitudes que tienen que ver con el cuidado de la propia persona en cuanto a ser individual y con la relación de éste con el mundo sociocultural en el cual se desenvuelve, de modo que ambas dimensiones constituyen áreas de desarrollo fundamentales para la educación física escolar.

En ese sentido, resulta particularmente importante conocer los hábitos de vida saludable de los escolares, así como también conocer las formas de interacción entre los estudiantes al interior de sus respectivas unidades educativas. Cabe mencionar que el bullying en la actualidad constituye un peligro que avanza rápidamente en el mundo escolar. Al respecto, pensamos que la Educación Física tiene que intervenir fuertemente en este sentido, puesto que el respeto al otro y la tolerancia para aceptar la diversidad, entre otras actitudes, son elementos esenciales para la vida ciudadana.

De acuerdo a lo indicado hasta ahora, el aumento de horas de Educación Física en el mundo escolar debiera apuntar a favorecer con mayor fuerza comportamientos que permitan una sana vida en sociedad y fortalezcan la adquisición de hábitos positivos para la práctica educativo física en el mundo sociocultural.

Ello, por cierto, comienza de una relación fundamental de cada estudiante consigo mismo en aspectos tales como emprendimiento y el conocimiento de la incidencia de la educación física en el desarrollo personal.

Estimo pertinente dejar en claro, en función de la utilización de otros Simce, que las pruebas seleccionadas como referentes no representan la totalidad de la esencia de la Educación Física escolar, ni tampoco podrían considerarse representativas de la calidad de la misma, ni menos categorizar escuelas entre buenas y malas en cuanto a condición física, fuera de las variables antes mencionadas (valores, actitudes, hábitos de prácticas educativo física deportiva sistemática).

Finalmente, lo ideal sería incorporar a los referentes de condición física otros que den cuenta de lo actitudinal y del conocimiento intelectual de la especialidad.

Sergio Carrasco Cortés.

Publicado: 31/08/2010

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